Donald Trump y su historia en el mundo del Casino

La historia del nuevo presidente de EEUU está más ligada a Atlantic City y Las Vegas de lo que crees.

Para sorpresa de medio mundo, Donald Trump gobernará en Estados Unidos durante los próximos cuatro años. Ni los comentarios racistas y xenófobos han sido suficiente para derrotar a su contrincante demócrata, Hillary Clinton. Pero, ¿qué tiene que ver el nuevo presidente con el mundo del casino? Más de lo que imaginas.

Las idas y venidas de Trump con los Casinos y Las Vegas.

Empezó comprando un Casino y, como no, le puso su nombre.

Los pinitos del nuevo presidente en el mundo del casino se remontan a los años 80, cuando consiguió comprar varias propiedades en la famosa Atlantic City. El magnate fue galardonado con su primera licencia para abrir un casino por la Comisión de Control de Juego de Nueva Jersey el 15 de Marzo de 1982.

En principio, la idea de Trump no era otra que la de abrir un casino del que fuera el único propietario. Sin embargo, por aquella época el ahora presidente mantenía negocios el dueño del Casino Holiday Inn Casino Hotel, por lo que no pudo llevar su plan a cabo tan pronto como le habría gustado.

Pero si por algo conocemos a Donald Trump es por su incesable afán de conquistar todo lo que pasa por su lado, así que tras dos años de mantener negociaciones con los otros miembros del acuerdo, Trump consiguió quedarse con la mayor parte del casino y así cambiarle el nombre a Trump Plaza Hotel and Casino.

Por supuesto, Trump no planeaba quedarse ahí. Sus próximas compras fueron el Atlantic City Hilton Hotel y el Taj Mahal Casino por una cantidad de nada más y nada menos que 555 millones de dólares. ¿Qué hizo inmediatamente después? Bingo, cambiar el nombre de estos casinos por Trump Marina y Trump Taj Mahal, respectivamente.

Le siguieron el Trump Castle, Trump World’s Fair, Trump Plaza… hasta que con la entrada del nuevo siglo, la empresa de Trump decidió dar el gran salto y adquirir el Spotlight 29 Casino en Coachella, California.

La montaña rusa del mundo del Casino

Pero no todo ha sido siempre de color de rosa para Trump, aunque lo parezca. Durante los años 1991, 2004, 2009 Y 2014 la compañía de Trump se declaró en bancarrota, resurgiendo de sus cenizas posteriormente, como el Ave Fénix.

Debido a estos desajustes financieros, Trump decidió cambiar también el nombre de su empresa por Trump Hotels and Casino Resorts por el nombre actual, Trump Entertainment Resorts, con la esperanza de que su imagen de marca no quedará completamente dañada, sin conseguirlo del todo.

La bancarrota de 2009 supuso para Trump uno de sus peores golpes, debiendo aproximadamente 1.2 millones de euros. ¿Cómo consiguió recuperarse? Con la contribución de algunos inversores como Andrew Beal, CEO de Beal Bank, y Carl Icahn. Este último pasó a convertirse en copropietario junto con Trump, ostentando bajo su poder mucho más capìtal que el propio magnate, que aún así, consiguió conservar el nombre de la compañía.

Donald Trump y la Venta de Casinos

Durante los años posteriores a 2009, Trump se dedicó a deshacerse de sus casinos, no sin altes recibir incalculables sumas de dinero por ellos, claro está.

Trump Marina pasó a ser Landry’s Restaurant en 2011. Trump Plaza pasó a manos del Grupo Mereulo, dueño del Grand Sierra Resort de Reno, Nevada. Y así sucesivamente.

Donald Trump consiguió reducir su deuda hasta una cantidad insignificante

¿Y ahora?

La relación de Trump con la empresa Trump Entertainment Resorts es nula hoy en día, el único casino que sigue siendo del presidente es el Trump Taj Mahal de Atlantic City, Nueva Jersey.

Aún así, muchos estadounidenses relacionan automáticamente el apellido Trump con el mundo del casino y el juego, donde muchos afirman que cumplió el mítico “sueño americano” de hacerse así mismo,desestimado ahora por muchos otros debido a su ideología política.

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